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La Empresa
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Los propietarios comenzaron desde muy temprana
edad a admirar la belleza de los caballos. De ahí surge
su interés particular por el caballo de Paso Colombiano.
Ellos, quien llevan más de 25 años en la cría
de caballos de Paso, comentan que poco a poco fueron desarrollándose
dentro del mismo hasta llegar a ser activos partícipes
en los diferentes concursos y exhibiciones que se celebran
en su ciudad, Cali (Valle), Colombia.
Sobre el caballo de Paso Fino Colombiano mencionan
que la característica más importante que tiene
nuestro caballo es su naturalidad. "La mansedumbre y
suavidad son características que hacen que el caballo
de Paso Colombiano se distinga entre otras razas".
Según
los propietarios, uno de los aspectos que diferencian al caballo
colombiano de cualquier otra raza es su paso tan corto. El
caballo de Paso Colombiano mantiene cuatro tiempos reunidos
y sincronizados. Estas dos características hacen que
el caballo de Colombia se distinga por su suavidad en el trote.
El caballo de Paso Colombiano se caracteriza
además por tener una pigmentación bien definida.
"Este caballo se conoce por sus colores suaves. Casi
todos son alazanos zaino con alguna carreta o patas blancas".
Otro punto importante sobre el caballo de
Paso Fino Colombiano es que posee un banco genético
muy fuerte. Esto es así ya que las distintas organizaciones
dentro del deporte se han encargado de mantener la raza pura
por varias décadas.
Hoy día, el caballo de Paso Colombiano
tiene rasgos más finos y es más rápido.
Esta evolución se ha logrado a través de los
cruces entre ejemplares que garantizan la pureza del caballo.
Todos los cruces tienen que ser informados al Registro
Genealógico. Este aspecto es muy importante ya
que, a la hora de comprar un buen caballo, el comprador debe
asegurarse de que el criador tenga las debidas pruebas de
sangre que certifiquen la pureza del potro o potranca. Sobre
este particular, los propietarios del Criadero Imperio del
Sol señalan que cuando los métodos utilizados
para el cruce no son los más apropiados se pierde el
banco genético y se corre el riesgo de afectar la raza
caballar del Paso Colombiano.
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Servicios
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El criadero de equinos Imperio del Sol ofrece
los siguientes servicios:
- Venta de Caballos, Yeguas, Potros y Potrancas
- Saltos
- Venta de Semen (Artillero de la Hondonada)
[Ver
Fotos]
- Venta de Embriones
- Alquiler de Vientres
Si
está Interesado
Comuníquese
a los Siguientes Teléfonos:
CRIADERO EN LA CUMBRE (VALLE):
Tele y Fax 245-9342
OFICINAS EN CALI (VALLE):
Cra 9 # 8-49 Tel. 883-0200 Fax
889-6418
O envíenos un email a info@imperiodelsol.com
El
Caballo: Su Vida y Sus Costumbres
[El
Establo] [Domar]
[El Alumbramiento] [La
Noche] [Las Orejas]
[La
Compañía]
[La Manada] [El
Olfato] [La Precaución]
[La Reproducción] [Fiel
Compañero]
El caballo ha sido partícipe en la
evolución del hombre, siendo uno de los animales domesticados
más importantes en sus conquistas y desarrollo. Esta
sección habla del Caballo en aras de honrar su compañía
y manifestación a lo largo del tiempo hasta nuestros
días
La Pesebrera
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Mas que cualquier otro animal doméstico,
el Caballo vive ahora en un mundo completamente alienado.
Este nuevo estilo de vida es potencialmente muy estresante:
dentro de un establo está privado de aire fresco, compañía
y libertad; no puede hacer ejercicio ni alimentarse cuando
lo desea y tampoco puede ver cuando se acerca un amigo ni
escapar de un enemigo
Por ser un animal de presa debe de estar listo
para correr ante la primera señal de peligro. Un estómago
demasiado lleno podría ser una desventaja, por ello
su estómago es relativamente pequeño. Para obtener
la energía suficiente bajo condicionas naturales, debe
alimentarse casi en forma constante unas 20 horas por día.
Por ser herbívoro, el Caballo está diseñado
para ingerir alimentos poco fibrosos, como el heno y el pasto,
y necesita recibir una alimentación suficiente; esta
criatura consume hasta 15 Kg diarios de vegetación.
Los Caballos de establo como ingieren una
pequeña cantidad de heno rápidamente, el resto
de su dieta diaria consiste en 4 ingestas concentradas. Los
granos y la melaza pueden darle toda la energía que
necesita, pero como su sistema digestivo está diseñado
para trabajar todo el día siente apetito casi en forma
permanente, y debido a que la alimentación es una de
las cosas que mantiene ocupados a los Caballos, aquellos confinados
se aburren con frecuencia y desarrollan malos hábitos,
como buscar de que alimentarse para llenar sus estómagos
desagradablemente vacíos.
Por ello la pesebrera debe ser amplia, contar
con agua fresca todo el tiempo y se les debe colocar algo
con lo que puedan distraerse (una pelota, unas llantas, una
escalerita, etc).
La Doma del Caballo
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Que los Caballos nazcan para correr no significa
que hayan nacido para ser montados. Antes de que coopere con
un humano, debe ser domado. Para este proceso un caballo empieza
a domarse desde sus 2 años, recibiendo sus primeras
lecciones desde muy jóvenes al lado de su madre con
caricias del domador y enseñándoles lo que es
el cabezal.
A pesar de inspirar confianza, un Caballo
no acepta un jinete naturalmente. Colóquenle una silla
en su lomo y lo único que pasará por su mente
es que un depredador está invadiendo sus partes mas
vulnerables. Su instinto le ordena correr para salvar su vida.
Domar significa literalmente quebrar el espíritu
de un animal, es una experiencia aterradora para un Caballo,
pero en los últimos años la comprensión
de la conducta animal por parte de los humanos ha hecho que
este proceso sea menos estresante, ha dejado de ser una lucha
de voluntades para convertirse en un aprendizaje gradual para
el Caballo. Unos pocos minutos por día y el Caballo
se dará cuenta que esta extraña rutina impuesta
por el jinete tal vez sea inútil, pero por lo menos
no amenaza su bienestar.
El Parto
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Al ser un animal de presa, el Caballo controla
cada aspecto de su vida. Luego de mas de 11 meses de preñez
la yegua está a punto de parir. Los leones y los lobos
podrán no ser mas una amenaza, pero el instinto de
la madre aun le indica que es mas seguro estar sola y escondida
en la oscuridad (más del 90% de las crías nacen
de noche).
La necesidad de soledad es tan fuerte que
todas las yeguas han desarrollado un mecanismo protector que
les permite posponer el parto. Si la madre se siente amenazada
su cuerpo liberará adrenalina para inhibir el proceso
del parto y podrá retrasarlo un par de días
si es necesario; parirá cuando se sienta completamente
segura, pero de alguna manera las yeguas domésticas
corren mayores riesgos que sus ancestros salvajes; si la yegua
no recibe ayuda del hombre durante el parto su cría
podría correr un grave peligro. Como resultado de una
dieta alta en proteínas durante la preñez, el
saco amniótico en el que se encuentra la cría
es demasiado duro para que el animal lo rompa, si la dueña
la yegua no estuviese allí para ayudar existiría
el riesgo de que el potrillo muriese asfixiado. Los Caballos
paren a una velocidad increíble; todo el proceso se
realiza en cuestión de minutos.
El recién nacido debe evolucionar con
rapidez. A diferencia de las crías de gatos y perros
que necesitan del calor de la madre para sobrevivir, un potrillo
controla la temperatura de su cuerpo desde el momento de nacer.
Comienza a temblar de inmediato para que su cuerpo genere
calor.
La madre olfatea al potrillo para identificar
su olor; reconocerse por este sentido es esencial ya que pasará
un tiempo hasta que el potrillo pueda distinguir a su madre
de otros Caballos.
Para el potrillo su prioridad número
uno es aprender a caminar. Podrá estar perfectamente
a salvo, pero sin esta rapidez sus ancestros salvajes podrían
haber perdido la oportunidad de sobrevivir. Podrán
parecer algo inestables, pero finalmente las patas del potrillo
le darán el sostén necesario. A menos de 20
minutos de haber nacido está preparado para moverse
de forma independiente. Con un día de vida está
por dar sus primeros pasos hacia el mundo exterior. Tambalea
un poco, pero a un bebé humano puede llevarle un año
o más llegar tan lejos. Parece alto y desproporcionado
porque sus patas son tan largas como las de su madre.
Ahora debe aprender a comportarse como un
Caballo. Durante sus próximas 6 semanas de vida se
mantendrá cerca, observando a su madre y guiándose
por ella; desarrollará velocidad y coordinación.
Como cualquier potrillo él sabe instintivamente que
junto a su madre se puede explorar el mundo desde un lugar
seguro. A medida que la cría se independiza adquiere
la habilidad para jugar con los demás.
Estos pequeños curiosos necesitan agudizar
esa respuesta natural que les ordena escapar. Al igual que
los cachorros de gatos y perros, juegan a ser depredadores
arrojándose sobre objetos en movimiento, de allí
que los potrillos practiquen a ser presa molestándose
entre ellos mismos y escapándose.
La Noche
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Mientras que los humanos duermen la vida del
Caballo continúa de forma normal. Por ser animal de
presa el Caballo jamás es tomado por sorpresa, ni siquiera
de noche. Su visión es suficientemente sensible para
ver bajo las estrellas; durante la noche puede hacer todo
lo que hace durante el día.
Los Caballos no necesitan dormir mucho, sólo
unas 4 horas por día y en vez de un largo descanso
realizan muchas siestas breves. Es extraño ver a un
Caballo echado, no sólo porque esta posición
aumenta su vulnerabilidad sino porque su peso contra el suelo
dificulta su respiración, por ello los Caballos tienen
ligamentos especiales que les permite mantener sus patas erguidas
sin tensión muscular; esto les permite dormir de pié
y estar listos para escapar ante el menor peligro.
Las Orejas
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Un Caballo no sólo puede ver el mundo
a su alrededor sino que también puede oírlo
y todo ello sin mover su cabeza. Aunque su oído no
sea tan sensible como el de un gato o un perro, es muy superior
al de los humanos y le ofrece un panorama detallado de sus
alrededores.
Dieciséis músculos le permiten
mover cada una de sus orejas en forma independiente. Actúan
como radares explorando constantemente el mundo a su alrededor.
Con unas pocas rotaciones pueden identificar con exactitud
la fuente de un sonido, aún cuando esa fuente se encuentre
muy lejos. Los Caballos también pueden detectar más
ondas sonoras que los humanos, ya sean de frecuencias más
altas o más bajas.
Una de las mayores ventajas de las orejas
móviles sobre las fijas es que los Caballos pueden
identificar los sonidos más importantes para ellos
y bloquear aquellos que no lo son. Esta habilidad hace que
los Caballos puedan identificar a sus depredadores, aun a
través del sonido producido por el viento en un día
tormentoso. Pueden filtrar el sonido de la radio que no le
interesa e identificar el bienvenido sonido de su montura;
de esta forma sabrán que llegó el momento de
dar un paseo.
La Compañía
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Una de las cosas más temibles que puede
ocurrirle a un Caballo es quedarse solo. Toda su existencia
gira en torno a su manada, sin compañeros se sentirá
perdido y más grave aun, se sentirá vulnerable.
Siente seguridad entre sus pares; vivir en manada es crucial
para la seguridad de un Caballo.
Para los herbívoros grandes que pasan
la mayor parte del día con sus cabezas gachas para
comer, tiene sentido tener vigías. Una manada trabaja
en equipo: mientras más ojos, orejas y hocicos haya
para detectar depredadores, mejor. Donde halla un Caballo
pastando habrá otro haciendo guardia. Para los Caballos
las destrezas sociales son destrezas de supervivencia y las
desarrollan de acuerdo a un lenguaje corporal elaborado y
sutil que les permite transmitir sus sentimientos y necesidades
al resto de la manada.
En su desarrollo los Caballos aprenden este
lenguaje lentamente; las diferentes posturas de los otros
Caballos le indican cuál es el humor de la manada.
La cabeza floja indica que una hembra está relajada;
si un Caballo está inquieto su cuerpo se yergue, tenso
y alerta gira sus orejas en dirección al punto de interés
es una postura contagiosa, como gritando: "¡ Oigan
todos, miren hacia allá !"
Los Caballos se agitan porque así como
no soportan estar solos tampoco les gusta sentirse hacinados.
Pastan manteniéndose instintivamente a un cuerpo de
distancia entre ellos por cuanto un rápido movimiento
de cola, indicará: "Aléjate, invades mi
espacio !". La mayoría de los Caballos son respetuosos,
no necesitan una segunda advertencia; son criaturas pacíficas
y la mayor parte de su comunicación se basa en evitar
confrontaciones graves. Las disputas internas pueden llevar
al ataque abierto de toda una manada, por cuanto el orden
se mantiene mediante una conducta amenazante mas que una riña
verdadera. La verdadera jerarquía emerge sólo
ante la posibilidad de competir por los recursos como por
ejemplo cuando no hay suficiente alimento a la vista. Si una
hembra mayor está comiendo sus amigos saben que deberán
esperar hasta que termine para comenzar a comer. Si llega
un rebelde y tiene hambre tratará de hacer caso omiso
a esta jerarquía; sabe que no debería estar
haciendo esto pero realmente no puede resistirlo y trata de
comer en el sitio donde está la hembra mayor, pero
ella moverá las orejas hacia atrás para enviarle
una señal de que está enfadada. Si el rebelde
la ignora ella recurrirá a dar coces con sus patas
traseras, otra señal de advertencia que indica: "Aguarda
tu turno o te haré daño".
La Manada
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Generalmente la manada debe comportarse en
beneficio del bien común. Ante un peligro inminente
los Caballos corren sin separarse, de esta forma cada animal
tiene menos posibilidades de ser atrapado por un depredador.
Los potrillos son los más vulnerables a un ataque,
por ello debe aprender rápidamente cómo opera
el grupo. La manada galopa por el campo cambiando con frecuencia
dirección y velocidad; pero intentar mantener el ritmo
cuando se tiene tan sólo 4 meses de vida puede ser
una tarea difícil.
Ante tanta confusión un potrillo puede
perder a su madre y en un medio salvaje los Caballos raramente
usarían un signo vocal ya que un animal de presa no
desea publicar donde está. El divagará un rato
pero finalmente se reunirá nuevamente con su madre.
Tendrá mas cuidado y evitará separarse de ella
en el futuro.
El Olfato
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Los Caballos no necesitan imperiosamente todas
las comodidades que para los humanos parecen tan importantes.
Reemplazar la cama de un Caballo indefectiblemente le quita
su olor al lugar; el olfato es vital para la comunicación
entre los equinos, es la forma en que se reconocen entre ellos
e identifican su espacio. Los Caballos reclaman la propiedad
de su hogar marcándolo con su olor. En un medio salvaje
esto indicaría a otras manadas que deben mantener distancia.
Necesitan un olor familiar a su alrededor para sentirse seguros;
son mucho más felices en un establo cubierto por su
propio aroma, la paja limpia y fresca no huele como su hogar.
La deyección de un Caballo transmite
una información completa basada en el olor. Durante
su época de celo la orina y estiércol de una
hembra contienen feromonas muy fuertes y el semental premiado
puede detectar su irresistible perfume hasta 200 mt de distancia.
A medida que éste se acerca necesita verificar la certeza
de la información recibida, entonces inhala a través
de su hocico y transmite el aire con el olor a través
de un órgano especial en el paladar de su boca, un
órgano que los humanos no tienen. Esta fragancia concentrada
vuelve loco al semental, se siente impulsado a seguir sus
instintos y buscar a la hembra.
Todos los Caballos hacen nuevos amigos mediante
el olfato. Cuando se encuentran intercambian saludos respirando
profundamente en los orificios nasales del otro; cada Caballo
envía un mensaje individual. El tacto también
es una herramienta de comunicación importante para
ellos; los miembros de la manada se mordisquean y acicalan
entre sí como una reafirmación de su amistad.
Les asegura que son aceptados por el grupo.
La Precaución
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Los Caballos se guían por la lógica
desde su perspectiva siempre hay una buena razón para
comportarse como lo hacen. Si no pueden ver que hay detrás
de un objeto sienten miedo y de acuerdo con sus propios códigos
podría ser peligroso cruzarlo.
Los Caballos de policía son guiados
por un trayecto agresor que desafía cualquier instinto
natural que posean. Estos pueden mantener la calma aún
bajo circunstancias extremas, pero todo esto resulta aterrador
para un Caballo sin este tipo de entrenamiento ya que no podría
superar la orden emitida por su cerebro que le ordena alejarse
de terrenos inestables. En su mente se encuentra grabada una
ley no escrita: "Cuidado donde pisas, tu vida puede depender
de ello". Superar el temor es el mayor desafío
de un Caballo; necesita descubrir por sí mismo que
sus temores son infundados. Si es forzado a seguir adelante
su temor jamás desaparecerá, simplemente lo
suprimirá momentáneamente y no sería
confiable ante una emergencia.
Caballos y jinetes deben sentir una confianza
mutua completa, sus vidas pueden depender de ello. Si un Caballo
se siente inseguro de su jinete podría resistirse a
hacer lo que le piden. Ellos pueden detectar el nerviosismo
de quien los monta, pueden sentir la tensión en la
postura. Su hocico es tan sensible que pueden olfatear cosas
que los humanos no pueden, como el temor por ejemplo, y cuando
un Caballo sabe que su jinete está asustado, comprensiblemente
también pierde confianza. En cambio si siente que su
cabalgador está relajado, el animal se sentirá
muy cómodo.
La Reproducción
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El mundo del Caballo domesticado está
controlado completamente por la gente, hasta el acto más
natural está controlado por los humanos, como el momento
del apareamiento. Sin embargo el semental debe ser protegido
ya que si una yegua no está lista para ser montada
puede desatar toda su ira y con una buena patada podría
dejar al semental fuera de acción durante semanas.
Por sus propios medios el cortejo ritual de
los Caballos puede llevar horas, pero los criadores de Caballos
no les dan tiempo para tales sutilezas. Los cruces se hacen
con la esperanza de que los mejores genes de cada padre pasen
a su vástago, es un juego genético. La copulación
termina en cuestión de segundos, un animal de presa
no puede darse el lujo de ser atrapado con los pantalones
bajos.
La intervención humana ha dado lugar
a más de 200 razas diferentes de Caballos, sin embargo
de no haberse domesticado podrían haberse extinguido.
No hay duda de que la adaptabilidad del Caballo ha evitado
su extinción. La evidencia sugiere que hacia fines
de la era glacial el número de ancestros salvajes del
Caballo de hoy disminuía dramáticamente. La
elevación de los niveles del mar y el rápido
desarrollo de enormes bosques sobre la faz de la tierra estaban
provocando la desaparición de las planicies, que son
su hábitat natural. Afortunadamente su naturaleza cooperativa
los convirtió en útiles para los humanos asegurándose
por ende la supervivencia de la especie.
Fiel Compañero
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El hombre primitivo cazaba al Caballo para
proveerse de alimento y ropa, más tarde se dio cuenta
de las ventajas de 4 patas sobre 2. El arreo de ganado fue
una de las primeras tareas para las que se solicitó
la ayuda del Caballo, por primera vez en su vida estaba persiguiendo
en vez de ser perseguido. A cambio de su labor, el Caballo
se garantizaba no solo protección sino una fuente confiable
de alimento y agua.
En la actualidad los Caballos domésticos
viven un promedio de 25 años, el doble que sus ancestros
salvajes. La velocidad y resistencia de esta criatura permitió
al hombre viajar en una forma que jamás había
sido posible antes; pudo explorar lugares distantes y descubrir
vastas culturas diferentes. Con destinos muy unidos hombre
y Caballo realizaron un extraordinario viaje a través
de la civilización.
Durante 4000 años el Caballo fue el
medio de transporte y comunicación más veloz
sobre la tierra aunque originalmente fue entrenado para la
guerra. A lo largo de la historia los Caballos han jugado
un papel central en la construcción y destrucción
de imperios. Los Caballos halaron carrozas para los antiguos
griegos cubiertos por brillantes armaduras, llevaron a los
caballeros medievales hacia el campo de batalla y organizados
en equipos transportaron artillería en 2 sangrientas
guerras mundiales.
Hasta la primera mitad del siglo XX el poder
de los Caballos fue esencial para toda la economía
mundial, esta bestia de carga sigue siendo necesaria en muchos
países pero muchos otros llevan vidas privilegiadas.
Desde el papel original del Caballo como esclavo
del hombre, hasta la actualidad se produjeron muchos cambios.
Algunos Caballos son adorados desde hace mucho tiempo pero
en los últimos años varios de ellos hasta lograron
la condición de celebridad. Una yegua de competencia
es tratada casi como una reina ya que podría convertirse
en una ganadora segura; carga a sus espaldas mucho dinero
y esperanzas. Pero no solo los Caballos deportivos son el
centro de atención; el Caballo doméstico es
simplemente un mejor amigo y una mascota muy amada, alguien
con quien divertirse y jugar. Los Caballos satisfacen la necesidad
de amar pero también otorgan poder a quienes los cabalgan
cumplen muchas fantasías románticas. Disfrutar
de la compañía de un Caballo hace que la gente
se sienta bien consigo misma.
El Caballo aun sigue siendo una paradoja,
es un animal de presa viviendo junto con su depredador. Ha
perdido su independencia pero mantiene su espíritu
salvaje, se somete a la esclavitud del hombre pero también
es un símbolo de dignidad y libertad.
Tomado
de: Animal Planet
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Origen
del Caballo de Paso Colombiano
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 |
| Artillero
de la Hondonada |
Los caballos comienzan a llegar al Nuevo Mundo
en el segundo viaje de Colón en 1493 a la Isla La Española,
hoy República Dominicana, donde encuentran un hábitat
propicio y se multiplican en una forma más fecunda
que en España; allí se inicia el primer centro
de cría de los caballos en América. De La Española
se distribuyen los caballos a Cuba, Puerto Rico, Colombia
y Perú.
El caballo traído de España
tenía un andar suave, no lo llamemos aún Paso
Fino. Dentro de esos caballos españoles había
un caballo pequeño muy parecido al nuestro: vivo, de
andar suave, que llamaban "The Spanish Jennet" (Jaca
Española) el cual las cortes españolas extinguieron
pues cuando quisieron tener caballos para halar carrozas y
carruajes lo cruzaron con ejemplares de sangre fría
(sangre frizona), para lograr caballos más grandes.
Las nuevas condiciones de hábitat,
la alta consanguinidad y la selección, dieron como
fruto un caballo de mejor calidad, como consecuencia no sólo
del esplendoroso hábitat que encuentran en el Caribe,
Puerto Rico, Colombia y Perú, sino que nuestros antiguos
comienzan a cuidar esa nueva raza que usaban para recorrer
grandes distancias. Ellos necesitaban sentir y tener en la
silla a un caballo que desplazara mucho pero que fuera muy
suave para sus largas jornadas de recorrido. En esa época
les tocaba recorrer a caballo por ejemplo desde Santa Marta
hasta Bogotá, hasta los Llanos Orientales, hasta Popayán,
hasta Ecuador, hasta Perú. Entonces se criaban caballos
que les sirvieran a ellos; y así seleccionan un caballo
muy suave y lo siguen seleccionando a través de los
años.
Los caballos desembarcaron en La Española,
hoy República Dominicana; luego llegan a Colombia y
después bajan al Perú, pero el país donde
realmente se desarrollan es en Colombia. Aquí encuentran
dos centros de cría muy definidos: el primero, la Sabana
de Bogotá con sus Valles de Sogamoso, Ubaté,
Chiquinquirá, terrenos muy pantanosos y anegadizos,
y una segunda zona muy distinta, que es la del caballo que
entra por Urabá y le da origen al caballo del suroeste
antioqueño, zona muy montañosa y agreste.
Características de los Caballos
de la Planicie Cundi-Boyacense
Se desarrollan en un hábitat de humedad
y de planicie, nacen entre los pantanos y desarrollan un típico
andar en las manos "pinceleo" el que los poruanos
Ilaman "término".
Este caballo que se cría en el pantano
es muy distinto al de "pistoneo", porque andar de
esta forma le hubiera implicado tener que hacer un gran esfuerzo
para salir de los pantanos; en cambio el movimiento de "pincel
en las manos", los hace despegar facilísimo. Para
poder sobrevivir en ese terreno, eran de casco ancho y "hacían
el término" para que les rindiera más dentro
del agua y los pantanos.
Características de los Caballos
del Suroeste Antioqueño
Se desarrollan en las montañas, entre
mucho barro y caminos de cangilones muy profundos que se hacen
en las trochas en el monte.
Caballo típico, suave de andar, de
pistoneo. Por el frente se puede observar que las manos y
las patas son de pistón, característica que
desarrollan para no caerse cuando se metían en cangilones.
El caballo conserva este "andar de pistón",
de gran elasticidad y potencia que se puede ver en el Paso
Fino, en la Trocha Castellana y ahora, en la Trocha Pura Colombiana.
En los años 30 se vienen de la Ceja
(Antioquia), Heliodoro Londoño Jaramillo y sus hermanos
a la Sabana de Bogotá. Al llegar conocen a Manuel Vicente
Umaña, propietario de la Hacienda "La Chucua"
en Soacha. Allí tenían unas yeguas que llamaban
las yeguas "Chucuas". Al ver Heliodoro Londoño
esas yeguas, las cruzó con sus dos caballos reproductores
en los que vino: "El Mico" y "El Antioqueño".
Cruzan en ese yequerizo las yeguas negras de La CHUCUA, que
eran fenotípicamente parecidas a lo que hoy son los
caballos poruanos, yeguas de "término", de
pinceleo en las manos, arrastradas de patas pero muy suaves
y de un temporamento impresionante en brío, con los
dos caballos traídos de Antioquia: el MICO y el ANTIOQUEÑO
que eran de "paso castellano", y producen magníficamente
y de allí nace la famosa estirpe de los resultados
chucuanos dentro del "paso castellano".
Todo el mundo comienza a admirar y a montar
esos animales y gustan mucho; todos los que tenían
caballos en Antioquia, Valle, Quindío, Caldas, Risaralda,
Cauca (Popayán) y básicamente donde cuidaban
bien los caballos, se encantan con esos caballos y comienzan
a cruzar sus yeguas y caballos con esos ejemplares, porque
todos querían tener en su casa un ejemplar fruto de
esa estirpe por ser animales suaves, muy fogosos y que les
rendía mucho al caminar. Surgió entonces una
raza muy briosa, muy dócil pero que desplaza mucho
al andar. Muchos criadores importantes vienen a comprar yeguas
y caballos donde los Hermanos Londoño a la Hacienda
La Chucua en Soacha.
De allí se va el caballo DELIRIO para
Pácora (Caldas) y desde el año siguiente todos
los pedigríes van a yeguas chucuanas, y se vuelve genérico
el nombre "chucuano".
Se llevan también caballos chucuanos
para la Hacienda El Trejo en el Valle del Cauca y comienzan
a cruzarlos; nuevamente los caballos encuentran tierra muy
pantanosa y anegadiza, en la cual nuestros caballos de la
planicie Cundiboyacense se defienden muy bien por ese movimiento
de pinceleo, mucho más que el de pistón. Esto
sucede más o menos en el año 40.
Sacan sus primeras crías y regresan
al criadero de La Chucua. Los dos caballos antioqueños
el MICO y el ANTIQUEÑO comienzan a padrear a sus hijas.
Como nuestros abuelos eran muy celosos de cruzar padres con
hijas, tienen que vender estos caballos y entonces el MICO
va a parar a Popayán. Lo lleva el maestro Valencia,
padre del ex-presidente Valencia, para padrear allá.
En esa época, Popayán es una
ciudad colonial sumamente importante, tal vez mucho más
importante que Cali y otras. El orgullo de nuestros antepasados
lo fincaban en la calidad de los caballos y en cuantos tenían,
y lo más importante, en que ellos pudieran criar sus
propios animales.
El país se llena de esos animales de
origen chucuano y después de los años 50's cuando
alguien le quiere dar prestigio a sus caballos dice que es
hijo de una yegua o caballo chucuano. Se vuelve genérico
ese denominativo como hoy en día el de la familia de
los Resortes.
De esa mezcla de la planicie Cundiboyacense
se llenan: Vélez, Antioquia, los Santanderes y también
comienzan a salir ejemplares para Venezuela.
En la Sabana aparece también otro caballo
famosísimo, de los señores Riascos en Sogamoso
en la Hacienda El Salitre, llamado MARINO (1920-1943) que
compra Don José Jararamillo Vallejo y se lo lleva para
su Hacienda El Arco en el Quindio. Es un caballo patirrajado,
grande, bayo, crines negras, que produce muy bien con las
yeguas de esa región. El caballo MARINO de Armenia
vive más o menos 20 años y deja bestias extraordinarias
en el Quindío, Risaralda, el Viejo Caldas y norte del
Valle.
Luego vienen ya las competencias de "calentanos"
y "sabaneros", en esa época se hacían
competencias entre los caballos de la sabana y los procedentes
de tierra caliente. Hacia el año 40 viene por primera
vez a Bogotá un reproductor importantísimo que
es el caballo COMETA, que viene a competir en la exposición
del Hipódromo de la 53 y queda tercero; le gana un
caballo moro llamado Delfín. En ese entonces, los reproductores
los compraba el gobierno a través de las Secretarías
de Agricultura, para sus puestos de monta y se los prestaban
a los aficionados para que se los pusieran a sus yeguas. El
Ministro de Agricultura Antioqueño, Dr. Ospina Pérez,
quiere comprar un caballo importante de Antioquia para la
sabana y Don Fidel Ochoa le ofrece el caballo COMETA al gobierno
nacional por $1.000 de esa época, y dice que "los
antioqueños son tan locos que piensan que un reproductor
puede valer esa suma" y dejan a COMETA en Antioquia;
no se lo pueden traer y siguen "cerrados" en el
Paso Castellano.
Por ese entonces, comienzan a venir los negociantes
de caballos antioqueños a las ferias de Girardot y
Bogotá, (1950) y se comienzan a mezclar los dos linajes
fuertemente. Se impone el caballo antioqueño que es
un caballo de pistoneo, más vistoso; el antioqueño
cuida mucho sus caballos y los entrena mejor, los quiere más,
les gasta plata y es mucho mejor exhibidor que el de las tierras
frías, - que es más triste -. El antioqueño
es alegre, y sus caballos se parecen a ellos: "son alegres".
Comienzan a figurar los Ochoa: Don Fabio Ochoa,
Don Fidel, su papá Don Abelardo, Don Carlos y Don Tulio
Ochoa que se va para Popayán y se lleva el caballo
CAUCHO; se impone la familia de los Resortes sobre el animal
de la planicie Cundiboyacense; se impone el estándar
antioqueño que es un caballo de pistoneo, más
trochado, más vistoso, un caballo que permite habilitarlo
más fácil que el de la Sabana. Los Ochoa desarrollan
sus caballos en el Suroeste antioqueño, un caballo
típico cerrado. En la Sabana se desarrolla un caballo
de "Volatería", como lo llamaban en esa época,
y cuanto más exagerado fuera, más le rendía
al desplazarse y más gustaba.
En los 50's ya no prima el caballo de trabajo,
sino el de show, de exposición. Antes de este año
las exposiciones se hacían cada cuatro años
y de los 50's hacia acá se hacen exposiciones casi
todo el año, se vuelve un caballo básicamente
de lujo, de show, de exposición.
Hacia el año 60 se impone en la Sabana
el linaje RESORTE. Viene Don Fabio Ochoa con su caballo RESORTE
III, un caballo fenotípicamente muy bello. Los sabaneros,
que saben de caballos, tienen miedo de ponerle sus yeguas
a ese caballo y Don Fabio se devuelve a Antioquia, pero quedan
algunos caballos de Resorte en la planicie Cundi-boyacense.
Es la época de Don Felix Eduardo Salazar
en Ubatéy uno de los criadores más importantes
de la primera mitad del siglo. Don Eduardo Guarnizo Salas
se dedica a criar caballos moros en su Hacienda el Tigre en
la Mesa (Cundinamarca) y por 50 años crió caballos
de Paso Castellano, grandes, Finos y moros. Este criadero
se acaba y Don Jaime Mejía conserva el último
caballo importante de allá, un caballo llamado DIJE,
y Mendieta lleva el caballo TALISMAN que es un hijo de ANTILOPE
en la yegua BRISA; el resto lo compra Don Martín Vargas
Cualla. Una gran cantidad de yeguas de El Tigre van para Antioquia
porque el comercio estaba allá. Eran las yeguas tigres
de mal temporamento; que no se cansaban en largas jornadas,
yeguas grandes, extraordinarias "blancas pero tigres".
Hacia los años 55's, hay caballos bien
importantes en Antioquia: descendientes de COMETA, CHAQUIRO
VIEJO, RUSITO, RESORTE I, y en Chiquinquirá el caballo
MAHOMA que nace en 1905 en la Hacienda Quebraditas de la Familia
Bermúdez, hijo de EMIR (chucuano) en la AFRICANA (canouara:
de Canoas, en Soacha). Una estirpe porfectamente clara e importantísima.
Comienzan a nacer los Resortes, pero el caballo
más importante de Antioquia que fija esa característica
de pistón es el caballo COMETA, que es hijo del caballo
Resorte Viejo, RESORTE I en la yegua VENUS (palomina), y se
convertirá en el reproductor más importante
de Antioquia. De allí viene el mal llamado RESORTE
II, que nunca existió, el caballo llamado KERENSKY
(alazán); nace RESORTE III y RESORTE IV, y los caballos
importantes en Antioquia se volvieron "Resortes",
como los chucuanos, un nombre genérico.
Llegamos al año 55, se extinguen los
dos criaderos más importantes que hubo en la primera
mitad del siglo que fueron el criadero El Trigre de Guarnizo
y se extingue también el famoso yeguerizo de los Hermanos
Londoño que fue trasladado de Soacha a Pacho a la Hacienda
La Ramada. Los jeeps y las motocicletas han reemplazado al
caballo como medio de transporte. Por esa época ,trae
Don Heliodoro Londoño a la exposición el último
chucuano: "CAREY", un caballo espectacular 100%
chucuano y lo vende para Venezuela.
Aparece Don Martín Vargas como gran
negociante de caballos y comienza a comprar todos los criaderos:
dicen que cuando murió tenía más de 5.000
caballos regados en todas sus fincas. El compra el caballo
PRINCIPE de los Ballesteros, que viene de MAHOMA y compra
todo lo que viene del yeguerizo de los Guarnizo.
Exportación
del Caballo Colombiano
En el año 50, los animales comienzan
a ser exportados hacia Venezuela. Todos los caballos buenos
se van para ese país, pero al venezolano antiguo le
gustaba montar en caballo entero, no le gustaba criar, compraba
caballo entero para "farrear" no para criar. Así
se extinguen un montón de razas buenas que se fueron
para Venezuela: los Varela, los Guarnizo, los Mahomas, los
Rizzunos (del general Rizzo).
En 1952 un grupo de caballistas, ayudados
en parte por el Ministerio de Agricultura y con recursos propios
en su mayoría, viajaron a Dallas, Estados Unidos, con
el propósito de exhibir en dicha ciudad, donde se realizaría
una exposición los caballos de paso colombiano.
Fueron ellos: José Ignacio de Francisco,
Ignacio Urdaneta, Rafael Eduardo García; además
fueron como grandes caballistas de su tiempo: Raúl
Jimeno, Jaime De Narvaez, Roberto Londoño, Martín
Vargas Cualla, Jaime Mejía Escobar, Anastasio Iriarte,
Miquel A. Escobar, si mal no recuerdo haber leído.
Se llevaron los ejemplares que ocupaban los
mejores puestos, como fueron: Artista, Campeón Nacional,
zaino descendiente de Mahoma en Pintura; Cereza, Campeona
Nacional 1952,descendiente de Yusuf en Fundación; Bengala,
Campeón Nacional 1950, hijo de Anarkos en Alondra;
Sardinata, hiia de Marengo y La Mona de Roberto Londoño.
La exposición había sido programada
para un sólo día, pero aquello fue tan grande,
el público se emocionó tanto y aplaudió
sin cesar que obligó a las directivas a hacer varias
exhibiciones durante los días que permanecieron allí.
Ofrecieron compra por Artista y Marengo, pero
el pensamiento del Gobierno era de no vender los campeones.
En fin, fue una semilla que se regó por primera vez
a los Estados Unidos y quedó la inquietud en los criadores
de ese país.
Vienen a Colombia, más o menos en el
año 66, una serie de criadores americanos que recorren
todo Colombia y los atiende gente como Don Fabio Ochoa, como
Germán Posada Alvarez, Mario Jaramillo Uribe en el
Valle, y gente de Pereira y Manizales, y los visitantes quedan
fascinados con estos caballos colombianos que son más
gustadores que el portorriqueño. Entonces hacen la
primera exportación grande a los Estados Unidos, MAR
DEL PLATA LA C, EL PASTOR, CORAL LA CE, la yegua GUALA madre
de Resorte III, y finalmente no se llevan a Resorte III.
Posteriormente en 1969 sería llevado
Hilachas, y un grupo de 24 yeguas del criadero San José
de Eusebio Vargas en la Sabana de Bogotá, para el señor
Colín Phipps en Meridian Meadows.
Los caballos Colombianos entran al mercado
en Estados Unidos; se encanta la gente con ellos y comienzan
a criar en los Estados Unidos. De la yegua GUALA nacen: Cortés
- Que - Tal, Faldero - Que - Tal -, Eximio - Que - Tal y Gala-
Que - Tal.
En 1969 organizó Camilo de Francisco
la primera exportación de Caballos de Paso Fino a Puerto
Rico porque se dan cuenta que el caballo portorriqueño,
al cruzarlo con el colombiano, logra una vistosidad impresionante.
El señor Angel Díaz de Puerto Rico se unió
a Camilo de Francisco en esa empresa. Fueron llevados 5 caballos
reproductores: Idolo, Aramís, Caruso, Faraón
y Rabanal; y 13 yeguas. El caballo colombiano aportó
al desarrollo del caballo portorriqueño.
Más tarde se despertó el interés
en República Dominicana por el caballo colombiano con
la llegada de estos a Puerto Rico y la llegada de Resorte
III. Manuel Díaz compró las yeguas: Salerosa,
Guajira, Mensajera Reclinomática, quienes desarrollaron
la crianza del caballo colombiano en República Dominicana.
Después se abre el gran boom de exportaciones
entre el año 75 y el 80 a los Estados Unidos.
En los años 80's se han exportado caballos colombianos
a Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana,
y Venezuela y más adelante en menor cantidad, a Aruba
y Curazao. Aparecen los tres grandes reproductores: RESORTE
IV, CONTRAPUNTO y BOCHICA, este último, el inferior
de los tres como reproductor, pero como abuelo materno es
excelente. Tres fines distintos: RESORTE IV, el fino antioqueño
legítimo; CONTRAPUNTO, el clásico ideal de Paso
Fino y BOCHICA de andar Fino distinto a los otros dos, caballo
para competencias cortas.
Se impone en Estados Unidos el caballo CAPUCHINO,
que enloquece al público y llega a ser tres veces consecutivas
el Campeón Nacional del Classic Fino en Estados Unidos,
y se vuelve un mito.
Todos quieren tener hijos de él, transmite
hijos grandes, por su abuelo Anfitrión. Se vuelve el
prototipo por su sonoridad del paso en la tabla, su bello
fenotipo y sus excelentes cualidades que trasmite en yeguas
colombianas y portorriqueñas.
Cuando se impone el caballo colombiano y cruzan
las dos razas nace lo que ellos llaman el caballo de Paso
Americano. Después se llena el mercado de los famosos
resortes. Va RESORTE IV a los Estados Unidos y se queda dos
años allá, y comienzan a enviar caballos y yeguas
supuestamente hijos de Resortes, pero hoy gracias a la Genotipificación
eso ha cambiado y controlado.
Del Stud Book que salió en Julio de
1991, la segunda edición del Stud Book Americano, según
estudio que realicé, el 80% de 16.000 ejemplares registrados
son hijos de reproductores colombianos o de descendientes
de yeguas colombianas.
De los primeros 10 reproductores, por hijos
conocidos, según el Stud Book, en los primeros 20 años
de la Asociación PHOBA de Estados Unidos, ocho son
colombianos:
- HILACHAS con 192 hijos registrados.
- CORAL LA CE con 176 hijos registrados.
- PLEBEYO con 176 hijos.
- ENSUEÑO DE COLOMBIA con 165
hijos nacidos.
- MAJESTUOSO con 159 hijos.
- EL PASTOR con 154 hijos.
- MAR DEL PLATA LA C
con 129 hijos.
- DON CUNDA
(caballo portorriqueño) con 124 hijos.
- CAPUCHINO con 118 hijos.
- MARICHAL (caballo portorriqueño)
Con 107 hijos.
Hasta el 24 de octubre de 1997, CAPUCHINO
hijo de RESORTE IV en la CAPUCHINA II hija del caballo ANFITRION
en la CAPUCHINA VIEJA DE VALERA, tiene 360 hijos registrados
ante la Paso Fine Horse Association - PFHA.
Para finalizar, queremos destacar los nombres
de algunos caballos que por su celebridad merecen nuestra
recordación, según relato sobre famosos caballos
de Don Jaime De Narvaez Vargas en 1947:
- ARIEL hijo de Corozo, de Heliodoro
Díaz Prieto.
- GENTIL hijo de Sultán de
Heliodoro Díaz Prieto.
- DONAIRE hijo de Brillante de Heliodoro
Díaz Prieto.
- CLADIADOR hijo de Mahoma de Aleiandro
Bermúdez.
- EL CID hijo de Antílope de
Eduardo Rueda.
- EL REY de Aureliano Mariño.
- DIBUJO hijo del famoso Varela, de
Juan de Dios Varela.
- EL CHULO, de Manuel Vicente Umaña.
- EL UNICO hijo de Marengo, de Eustasio
de Francisco.
- MAHOMA de Roberto Bermúdez
1905.
- MUISCA de Dario Castillo.
- VARELA del General Simón
Varela.
- MARARAI de Manuel Vicente Umaña.
- MUSTAFA de Pedro Nel Ospina.
- EL MICO de Londoño Hermanos.
- RAFLES de Londoño Hermanos.
- EL ZAR de Raúl Jimeno (Rizzuno).
- REFLEJO hijo de Rajá de la
Secretaria de Agricultura (de Cundinamarca) .
- SARRACENO de Eduardo Guarnizo.
- ANTILOPE de Luis Eduardo Rueda.
- NERON hijo del Unico de Eusebio
Vargas.
- MANICORTADO hijo de Gladiador de
Alejandro Bermúdez.
- CORSARIO de Eduardo Guarnizo.
- GITANO hijo de Antílope de
Carlos Mendieta.
- NECUS hijo de Antílope de
Carlos Mendieta.
- TALISMAN de Eduardo Guarnizo.
- FIGARO de Alfredo Hasche
- HERODES de Arturo Pradilla.
Creemos haber demostrado al potencial genético
que tiene Colombia como también el aporte que este
país ha hecho al movimiento equino mundial.
Por:
Mario Gómez Caballero
http://www.fedequinas.org/historia.htm
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Reseña Histórica
del CPC
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Si realizamos una investigación en
los países americanos respecto de la abundancia y calidad
de sus caballos, nos encontraremos de manera sorprendente,
con el grado de superación que en el nuestro han alcanzado
la cría y el manejo del noble bruto. El paso fino,
la trocha, el trote y el galope suave, son aires que ejecutan
nuestros caballos en forma muy superior a como podríamos
verlo en otras naciones.
Este fenómeno está ligado en
forma inevitable al origen de las dos razas que ejecutan aquellos
movimientos, y a la calidad y perfeccionamiento que el hombre
colombiano le ha imprimido a sus ritmos. Separar estas dos
razones no hubiera permitido alcanzar los resultados ya anotados.
Referencia Histórica
Por lo anterior es de gran importancia hacer
un recuento histórico de la evolución de nuestro
caballo, desde su llegada a América con el segundo
viaje de Colón, hasta el momento actual, cuando la
irrupción de sementales españoles traídos
por rejoneadores y hacendados, ha modificado algunas características
fundamentales de los andares originales.
Situémonos en el Siglo XV. En la Península
Española terminaba la dominación de los moros,
denominados genéricamente árabes por su idioma,
pero representados por grupos de mahometanos que habitaban
la Berbería o Costa Sur del Mediterráneo, formada
por Marruecos, Argelia, Túnez y parte de Libia. Ellos,
a partir del Siglo VII, trasladaron a la península
una parte muy considerable de su cultura, que se manifestó
claramente en el idioma, la arquitectura y en muchas de las
costumbres que aún continúan vigentes, no sólo
en España sino en América.
Dentro de este aporte, el caballo berberisco
propio de la zona norte del Africa, que según escritores
muy calificados llevaron en número superior a 300 mil
ejemplares, formó parte de tan valiosa cuota y contribuyó
en mayor grado al éxito del descubrimiento y la conquista
del nuevo continente.
Características Generales
Como dice el hipólogo argentino Angel
Cabrera, fue éste "...un caballo jinete, o zenete",
cuyo principal centro de producción fue lógicamente
Andalucía, por haber sido allí más duradera
la dominación musulmana. Caballo que tanta fama alcanzó
en el mundo entero por sus excepcionales condiciones, y en
opinión de Houel, jamás superadas por ninguna
otra raza; era el que predominaba en España en la época
de los descubrimientos y la conquista de América.
Debemos suponer que éste fue también
el tipo de equino que los españoles trajeron al Nuevo
Mundo, entre otras razones porque era el que se usaba para
cabalgar "a la jineta"; y todos los historiadores,
cuando hablaban de las fuerzas montadas que tomaban parte
en aquellas empresas, hacen constar que se componían,
como las que trajo Colón, de lanzas jinetas ..."Y
continúa diciendo el investigador:..." en cuanto
a la conformación del caballo español de aquellos
siglos, a juzgar por los testimonios y escritos de la época,
era un animal más bien chico que grande, de tipo perfectamente
mesomorfo, generalmente un poco cerca de la tierra, con caja
amplia, pecho ancho, musculoso y algo corto, grupa redonda
y en declive y cola inserta bastante baja, rasgos estos dos
últimos característicos de la raza berberisca.
La cabeza, corta, era de perfil tan pronto recto como algo
convexo en la frente y hundido en la base de los nasales pero
nunca acarnerado...". A lo anterior agregamos, por las
afirmaciones del hipólogo Luis Ascasubi y del mismo
Cabrera, que era un caballo que se caracterizaba por su magnífico
brío, docilidad de temperamento, y resistencia inigualable
para enfrentar las inclemencias del trópico y soportar
toda clase de sufrimientos y deficiencias en el régimen
alimenticio.
Y para completar la identificación
de aquellos primeros equinos en América, los tratadistas
puntualizan: "sus movimientos se hacían ceñidos
dos a la ambladura andadura, que se caracteriza por el desplazamiento
sucesivo y alternado de dos miembros laterales en cada batida
y que producen un sonido de un solo golpe al asentar el bípedo
lateral, para completar el paso en dos golpes".
Como puede observarse, estos rasgos fenotípicos
coinciden notoriamente con los del caballo colombiano anterior
al año 1.950 en todas sus manifestaciones. A través
de los posteriores análisis veremos como la calidad
de los movimientos de este equino, modificada por la educación
y el manejo de nuestros jinetes, tienen relación muy
íntima con la ambladura, el brío y su agilidad.
Si los Españoles en lugar del caballo berberisco, hubieran
traído otra raza de mayor tamaño y menor valentía,
quizás otra hubiera sido la suerte de la conquista
del continente, o mayor el retraso en la evolución
y progreso que siguieron a la venida de Colón.
En Colombia
Después del arribo de Colón
a la isla La Española en su segundo viaje, llegaron
a COLOMBIA con Rodrigo de Bastidas, Gonzalo Jiménez
de Quesada, Pedro de Heredia y el oidor Juan de Badillo, contingentes
de caballos y yeguas que más tarde formaron pequeños
grupos diseminados en la Costa Atlántica, y colonias
importantes en la Sabana de Bogotá y el Occidente Antioqueño,
después de penosas travesías por el río
Magdalena y la zona de Urabá, respectivamente; su evolución
a través de los 460 años que separan nuestro
tiempo de aquellas famosas hazañas, los llevó
a perfeccionar sus movimientos pero conservando las características
fenotípicas y temperamentales.
El manejo y la alimentaci6n esmerada permitieron
descubrir que numerosos ejemplares inmigrantes rompían
la ambladura de dos tiempos, cambiándola por un paso
de cuatro tiempos. Este fenómeno, que ocurrió
en gran porcentaje en los caballos traídos por los
conquistadores se extendió y propagó por selección
genética. Aquel andar, con el correr del tiempo, se
distinguió en la Costa Atlántica con el nombre
de "dos y dos", en la Sabana de Bogotá y
valles complementarios con el nombre de paso fino, y en la
región Andina, principalmente en Antioquia, Caldas,
Tolima y Huila, con la denominación de paso castellano
por presentar adicionalmente en aquellas regiones un aire
secundario denominado "troche", que el caballo ejecutó
para descansar en los terrenos ondulados, explicable esto
por cierta "volatería" en sus brazos, de
origen fenotípico o por cruce con la raza de trote
y galope.
Mientras esto ocurría en América
en España, según nos sigue narrando Cabrera,
no volvieron a exportarse caballos a las Indias, porque aquí
especialmente en Centroamérica, por los lados de Santo
Domingo y Cuba, se formó una inmensa colonia desde
donde se despachaban los mejores ejemplares para la península
y de donde salieron los caballos para las conquistas de Méjico,
el Perú y el sur de la Florida.
Nos refiere que en la península las
cortes se preocuparon por producir un caballo "carrocero"
que tuviera mucha belleza fenotípica y buena elegancia
en sus andares, para lucir mejor el tiro de sus coches. Para
ello se recurrió a equinos del norte de Europa como
fueron los Frisones, Daneses e Ingleses, todos de gran tamaño
y con alzada superior a 160 centímetros y a la sangre
árabe representada por padrillos traídos a los
criaderos de Andalucía desde el Yemen del Sur. Así
nos refiere el historiador que "... al antiguo caballo
español de tipo berberisco sucedió pronto el
andaluz moderno, de cabeza pesada y perfil convexo, muy vistoso,
pero de escaso fondo, y si algo bueno quedaba en algún
rincón del país, la invasión francesa
de 1808 acabó con ellos..."
Se inició entonces con estos cruces
la era del español moderno, representado en el mundo
actual por un buen número de razas, seleccionadas por
colores y comportamientos similares, pero genéticamente
descendientes de aquel proceso. Entre éstas, además
del español actual, representado por Andaluces y Cartujanos,
podemos enumerar en Portugal a los Lusitanos y al Alter Real,
en Austria a los famosos Lipizzanos de la reputada Escuela
Española de Equitación de Viena y en Checoeslovakia
al Kladruber, todas de características fenotípicas
sobresalientes, pero nunca comparables en temperamento y valentía
al caballo berberisco.
Quienes estudien con detenimiento los factores
que inciden en la formación de los buenos aires o andares,
podrán comprobar que ni la mayor alzada, ni el mayor
peso, contribuyen a la agilidad del animal, y además
es muy notorio en este caballo español moderno, un
menor brío y una menor fogosidad que la del caballo
de origen berberisco.
Hay que anotar, de otra parte, que la influencia
de estas líneas de razas caracterizadas por sus movimientos
diagonales, modificó totalmente en la península
hasta su desaparición, el movimiento de ambladura,
ya que todas ellas se desplazan en el trote.
El Caballo Criollo de Trote
y Galope
Vistas en este ensayo las líneas generales
del proceso histórico y evolutivo, nos queda por incluir
dentro de los tipos de equinos que vinieron con los conquistadores,
el caballo criollo de trote y galope, magníficamente
representado en Santo Domingo, los Llanos de Venezuela, Argentina
y algunas provincias Colombianas.
Se trata de un ejemplar con características
temperamentales y de brío muy similares a las del caballo
africano, pero con movimientos completamente diagonales definidos
por su gran pulimento y una apreciable suavidad para el jinete.
Su tamaño pequeño, igual que el del norte de
Africa. A pesar de que el hipólogo Cabrera manifiesta
la posibilidad de que este ejemplar también sea de
origen berberisco, nosotros pensamos que en él sí
puede haber sangre árabe, obtenida por la presencia
de algunos ejemplares orientales en la península y
tal vez escogido celosamente por su gran agilidad para las
faenas de campo.
Este caballo criollo nos produce confusiones
con respecto al origen, porque al entrar en la mecánica
de los movimientos, de la cual nos ocuparemos un poco más
adelante, vamos a ver cómo los equinos heredan los
movimientos o ritmos, que inevitablemente dependen de su origen
histórico, y los jinetes al educarlos perfeccionan
los "pasos". De allí que el gran secreto
de la calidad de los movimientos en la educación de
un caballo, consista en la habilidad con la cual el jinete
capte el ritmo del bípedo dominante en el desplazamiento,
y en que, a la manera de intérprete de una pieza musical
en un piano moderno, le ponga "nota" a ese ritmo,
es decir, le dé mayor o menor pulimento y armonía
con base en la tendencia predominante de su desplazamiento.
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FUENTE:
http://members.xoom.com/anam18/caballo/origen.htm
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