|
Naturaleza y Desnudos en la Obra de Fernando Manrique
Retorno
al Arte Figurativo
Con su obra busca consolidarse en una propuesta
figurativa.
La figura Humana: lo más importante.
Con un afán de búsqueda tratando de
encontrar lo que realmente le gustaba y sobretodo con qué
sentirse mejor, el artista Fernando Manrique decidió
expresarse con la pintura a través de una propuesta totalmente
figurativa.
Para Manrique éste se convierte en
un retorno a una tendencia que mostró desde la Academia,
aunque en el año 86 se dedicó al Surrealismo, pasó
luego por el Abstraccionismo hasta que quiso retomar de nuevo un
trabajo que ya había empezado. "Hay una búsqueda
en el color y en la forma, trabajando para lograr volúmenes;
a medida que uno trabaja puede encontrar más cosas que ayuden
a profundizar, a través de la técnica por ejemplo...",
comenta el pintor.
En sus inicios este artista utilizó varias
técnicas como el Pastel, el Carboncillo y la Acuarela, encontrando
al final en el Oleo un aliado para desarrollar, descubrir elementos
y adicionar otros. "Me estoy sosteniendo en el Oleo y con
él he logrado más fuerza en mi obra, en el trabajo
de los espacios en los que incorporo la figura humana, centrándome
en los claroscuros y en la penumbra dentro de medios cotidianos.
El Oleo me permite esto y más", afirma Manrique.
En su más reciente muestra, este artista
nos trajo una propuesta con desnudos femeninos y con caballos, como
protagonistas centrales. Sobre el desnudo afirma que lo trabaja
desde la Academia, con el pintor "Polo", su maestro. Dice
que aunque hay muchos artistas dedicados a pintar desnudos; el público
debe diferenciar e identificar su forma de expresarlos. Sobre su
desarrollo con la figura humana comenta: "Seguiré
trabajando un desnudo que llegue a un punto que hable por sí
mismo, como el de Darío Morales, que fue un artista extraordinario
en ese campo".
Su gusto por los caballos se debe a la energía
especial que este animal irradia. Sus movimientos, el vigor, la
fuerza que tiene y que a la vez proyecta, son los elementos que
Manrique justifica para escoger este animal como protagonista
de su obra.
Entre los pintores que admira se encuentra Velásquez,
por su trabajo con el claroscuro, Rembrandt y Renoir. Entre los
colombianos prefiere a Manzur y su trabajo con los bodegones que
realizó hace un tiempo, y la figura humana que trabajó
Darío Morales.
Fernando Manrique considera que su obra no
toma la realidad colombiana sino la realidad universal, manteniendo
un contacto con la naturaleza. Además comenta que de una
intención crítica o el reflejo de la realidad del
país en su obra, no sacaría mucho partido porque no
le interesa pintar violencia sino algo que contenga más armonía.
"El artista se tiene que apartar; la vida es un caos y prefiero
estar solo, pintar por mi cuenta, porque el artista se mete para
reflejar el mundo o se sale y vive su propia vida", comenta.
En nuevas tendencias como el arte conceptual o la
instalación, no le gustaría incursionar, porque considera
que es una moda y es andar detrás de la opinión de
los críticos para lograr cabida. "Me gusta pintar
y el pintor es pintor; estar en mi oficio, porque ahora se mezclan
muchas cosas en las artes plásticas. Si voy a hacer teatro,
hago teatro; es bueno que la obra de uno valga por lo que es",
dice.
Su actividad artística la combina con la
vida en el campo, en compañía de su esposa y su hija;
su gusto por la música va desde lo clásico hasta el
rock de Supertrampİ teniendo especial preferencia por las composiciones
de Pink Floydİ, y sus ratos libres los dedica a tocar la flauta.
Al hablar de la evolución de su trabajo pictórico,
Fernando Manrique dice que por ahora explotará más
el campo figurativo en el que está y aunque incursionó
en la escultura cuando era estudiante, piensa que en cualquier momento
puede presentarse un retorno a ella en la que conservaría
el desnudo, para seguir con ese retorno que lo llevó a lo
que es su obra ahora, una expresión figurativa.
|